
El techo radiante es el sistema ideal para compensar el único inconveniente descrito en el uso del suelo radiante: la obra civil. Dado que el suelo radiante circula por debajo del suelo, es necesario planificar su instalación durante la construcción de la casa o durante la reforma integral de la misma, ya que en caso de tener que levantar todo el suelo, el ahorro que proporciona el suelo radiante no justifica la rentabilidad de la obra. Para los casos en los que queremos disfrutar de todas las ventajas del suelo radiante pero con la mínima obra civil, debemos pensar en el techo radiante. Básicamente, el funcionamiento es el mismo, aunque las tuberías circulan sobre un falso techo que está formado por la propia instalación de suelo radiante. A muchos les puede parecer extraño colocar la calefacción en el techo, pero debemos recordar que la calefacción radiante no actúa por convección, como el resto de los sistemas de calefacción, sino por radiación. Es decir, el techo o suelo radiantes no está calefactando el aire de la casa, sino que emite una radiación de infrarrojos natural -la misma que el Sol- que sólo se convierte en calor cuando alcanza un cuerpo sólido. Algunos tipos de serpientes, por ejemplo, se aprovechan de los infrarrojos para identificar a sus víctimas en la oscuridad, ya que disponen de sensores especiales en sus ojos que diferencian el calor del cuerpo gracias a esas ondas infrarrojas.
El suelo radiante es una parte fundamental de un sistema de calefacción eficiente. El suelo radiante es un sistema eficiente de transmisión de la calefacción como de la refrigeración, y tiene diversas características especiales frente a otros sistemas de distribución.
Conviene recordar que para tener una calefacción eficiente, es conveniente no tener sólo un sistema de transmisión de la calefacción eficiente, sino un sistema integral de calefacción cuyas diferentes partes sean por sí mismas eficientes. De nada sirve un suelo radiante si luego usamos una caldera de 20 años que consuma en exceso, o si aislamos mal las tuberías.
El suelo radiante tiene un gran número de ventajas, y un único inconveniente: que para poder instalarlo es necesario levantar el suelo, por lo que sólo se recomienda en caso de instalarlo de obra o en caso de hacer una reforma integarl del piso o casa, pues de lo contrario su instalación no es rentable. Pero para aquellos que desean beneficiarse de las ventajas del suelo radiante sin tener que levantar el suelo, pueden instalar el techo radiante, que ofrece exactamente las mismas ventajas. Puede parecer extraño colocar la calefacción en el techo, porque todos sabemos que el aire caliente tiende a ir hacia arriba; pero esto no supone un problema para la calefacción radiante, sea ésta techo o suelo. La calefacción radiante basa su eficiencia en que transmite el calor no a través del aire caliente, como elresto de sistemas de convección, sino a través de radiación, es decir, a través de las radiaciones infrarrojas que emite cualquier foco de calor. El truco del techo y suelo radiantes se basa en que al aumentar la superficie del foco de calor, automáticamente se reduce la convección y aumenta la radiación. Es precisamente en este fenómeno en el que basa su eficiencia la calefacción radiante.
Como decimos, la calefacción eficiente no se consigue únicamente con un suelo radiante. Es necesario que el sistema productor del calor también sea eficiente, sino, se conseguirá poco instalando el suelo radiante. Los sistemas de producción de calefacción que se recomiendan desde Soliclima para obtener una calefacción eficiente son los siguientes:
Suelo radiante para Centro Cívico en Barcelona
Suelo radiante para iglesia
Suelo radiante para procesos industriales: la elevada eficiencia de estos sistemas hace que algunas empresas lo utilicen como método de desecación de sus productos.
Suelo radiante en Barcelona
Suelo radiante en Madrid

Suelo radiante industrial

Suelo radiante para Iglesia

Suelo radiante para Centro Cívico

Techo radiante doméstico

Techo radiante industrial

Techo radiante para polideportivos