
La calefacción radiante es un sistema que aprovecha las leyes de la física para aumentar su eficiencia. Conviene recordar que es un sistema de transmisión, tanto de calefacción como de refrigeración, y que no lo genera por sí mismo. Cualquier foco de calor lo transmite de tres maneras diferentes, en mayor o menor medida: por contacto, por convección (se transmite el calor a unas moléculas que luego lo transmiten) o por radiación ( se transmite por infrarrojos). Depende de las caracterísitcas del sistema de emisión del calor cuál de estos métodos es el predominante en la transmisión del calor. En el caso del suelo radiante, la relación existente entre la potencia de calor emitida y la superficie del emisor es la que resulta decisiva a la hora de que sea la radiación la que tiene más peso en la transmisión del calor. Las ventajas fundamentales del suelo radiante son tres: a. menor consumo energético; b. sistema reversible, es decir, puede producir tanto calefacción como refrigeración. c. emite el calor por infrarrojos, sin calentar el aire, puesto que la radiación infrarroja sólo se transforma en calor cuando alcanza materia sólida. De esta forma, resulta el sistema ideal de calefacción para locales de techos elevados, como por ejemplo los polideportivos o las naves industriales.
El suelo radiante es una parte fundamental de un sistema de calefacción eficiente. El suelo radiante es un sistema eficiente de transmisión de la calefacción como de la refrigeración, y tiene diversas características especiales frente a otros sistemas de distribución.
Conviene recordar que para tener una calefacción eficiente, es conveniente no tener sólo un sistema de transmisión de la calefacción eficiente, sino un sistema integral de calefacción cuyas diferentes partes sean por sí mismas eficientes. De nada sirve un suelo radiante si luego usamos una caldera de 20 años que consuma en exceso, o si aislamos mal las tuberías.
El suelo radiante tiene un gran número de ventajas, y un único inconveniente: que para poder instalarlo es necesario levantar el suelo, por lo que sólo se recomienda en caso de instalarlo de obra o en caso de hacer una reforma integarl del piso o casa, pues de lo contrario su instalación no es rentable. Pero para aquellos que desean beneficiarse de las ventajas del suelo radiante sin tener que levantar el suelo, pueden instalar el techo radiante, que ofrece exactamente las mismas ventajas. Puede parecer extraño colocar la calefacción en el techo, porque todos sabemos que el aire caliente tiende a ir hacia arriba; pero esto no supone un problema para la calefacción radiante, sea ésta techo o suelo. La calefacción radiante basa su eficiencia en que transmite el calor no a través del aire caliente, como elresto de sistemas de convección, sino a través de radiación, es decir, a través de las radiaciones infrarrojas que emite cualquier foco de calor. El truco del techo y suelo radiantes se basa en que al aumentar la superficie del foco de calor, automáticamente se reduce la convección y aumenta la radiación. Es precisamente en este fenómeno en el que basa su eficiencia la calefacción radiante.
Como decimos, la calefacción eficiente no se consigue únicamente con un suelo radiante. Es necesario que el sistema productor del calor también sea eficiente, sino, se conseguirá poco instalando el suelo radiante. Los sistemas de producción de calefacción que se recomiendan desde Soliclima para obtener una calefacción eficiente son los siguientes:
Suelo radiante para Centro Cívico en Barcelona
Suelo radiante para iglesia
Suelo radiante para procesos industriales: la elevada eficiencia de estos sistemas hace que algunas empresas lo utilicen como método de desecación de sus productos.
Suelo radiante en Barcelona
Suelo radiante en Madrid

Suelo radiante industrial

Suelo radiante para Iglesia

Suelo radiante para Centro Cívico

Techo radiante doméstico

Techo radiante industrial

Techo radiante para polideportivos