
A la hora de instalar un sistema de calefacción eficiente, es necesario recordar que no sólo debe ser eficiente el sistema de producción de la calefacción, sino que también debe ser eficiente el sistema de distribución de la calefacción. Cuando se combina la eficiencia de ambos sistemas, se pueden producir ahorros de hasta el 60% de combustible frente a los sistemas convencionales. La combinación óptima de calefacción es un sistema de producción de calefacción de baja temperatura con un sistema de distribución que así mismo sea de baja temperatura. De baja temperatura no quiere decir que no puedan alcanzar temperaturas elevadas, sino que esos sistemas son capaces de funcionar con un rendimiento óptimo a temperaturas más bajas de lo normal. El suelo radiante sólo necesita el líquido calefactor a una temperatura de unos 45ºC, frente al sistema por radiadores, que recibe el líquido a unos 70ºC. Es obvio que calentar el líquido menos, ya ahorra energía, pero si además utilizamos una caldera de condensación o de baja temperatura, cuya eficiencia es máxima cuando trabaja a esas temperaturas, los ahorros de combustible alcanzados son sorprendentes. En países como Alemania, por ejemplo, las calderas de condensación son las únicas instaladas, dado que su precio, un poco más elevado, se amortiza rápidamente. En Catalunya, además, reciben subvenciones, con lo cual se amortizan aún antes.
El suelo radiante es una parte fundamental de un sistema de calefacción eficiente. El suelo radiante es un sistema eficiente de transmisión de la calefacción como de la refrigeración, y tiene diversas características especiales frente a otros sistemas de distribución.
Conviene recordar que para tener una calefacción eficiente, es conveniente no tener sólo un sistema de transmisión de la calefacción eficiente, sino un sistema integral de calefacción cuyas diferentes partes sean por sí mismas eficientes. De nada sirve un suelo radiante si luego usamos una caldera de 20 años que consuma en exceso, o si aislamos mal las tuberías.
El suelo radiante tiene un gran número de ventajas, y un único inconveniente: que para poder instalarlo es necesario levantar el suelo, por lo que sólo se recomienda en caso de instalarlo de obra o en caso de hacer una reforma integarl del piso o casa, pues de lo contrario su instalación no es rentable. Pero para aquellos que desean beneficiarse de las ventajas del suelo radiante sin tener que levantar el suelo, pueden instalar el techo radiante, que ofrece exactamente las mismas ventajas. Puede parecer extraño colocar la calefacción en el techo, porque todos sabemos que el aire caliente tiende a ir hacia arriba; pero esto no supone un problema para la calefacción radiante, sea ésta techo o suelo. La calefacción radiante basa su eficiencia en que transmite el calor no a través del aire caliente, como elresto de sistemas de convección, sino a través de radiación, es decir, a través de las radiaciones infrarrojas que emite cualquier foco de calor. El truco del techo y suelo radiantes se basa en que al aumentar la superficie del foco de calor, automáticamente se reduce la convección y aumenta la radiación. Es precisamente en este fenómeno en el que basa su eficiencia la calefacción radiante.
Como decimos, la calefacción eficiente no se consigue únicamente con un suelo radiante. Es necesario que el sistema productor del calor también sea eficiente, sino, se conseguirá poco instalando el suelo radiante. Los sistemas de producción de calefacción que se recomiendan desde Soliclima para obtener una calefacción eficiente son los siguientes:
Suelo radiante para Centro Cívico en Barcelona
Suelo radiante para iglesia
Suelo radiante para procesos industriales: la elevada eficiencia de estos sistemas hace que algunas empresas lo utilicen como método de desecación de sus productos.
Suelo radiante en Barcelona
Suelo radiante en Madrid

Suelo radiante industrial

Suelo radiante para Iglesia

Suelo radiante para Centro Cívico

Techo radiante doméstico

Techo radiante industrial

Techo radiante para polideportivos