
La energía solar es una de la fuentes de energía más importantes de la Península Iberíca, gracias a nuestra ventajosa situación en el sur de Europa. La radiación solar es tan elevada que puede aprovecharse incluso para la producción de calefacción. El Código Técnico de Edificación, en vigor en España desde 2006, obliga al uso de la energía solar para la producción de agua caliente en todo el Estado Español. Sólo los edificios construidos antes de la entrada en vigor de esta normativa están libres de esa obligación, aunque en ese caso, reciben subvenciones a la instgalación de sistemas solares para la producción de calefacción o agua caliente solar.