
La calefacción ineficiente basada en los combustibles fósiles ha llegado a su fín. Ahora se prioriza la calefacción eficiente, basada en dispositivos eficientes y en energías renovables. Algunas de las opciones de calfeacción eficientes son la biomasa, las calderas de combustibles fósiles de alto rendimiento, la calefacción solar y los emisores de calefacción de alto rendimiento -suelo y techo radiante y radiadores de bajo consumo-. Disponer de un sistema de calefacción eficiente en la casa puede ahorrarnos hasta un 60% de energía a lo largo del invierno.