
Cuando necesitamos disponer de electricidad para nuestra vivienda o nuestro trabajo y nos planteamos utilizar las renovables, conviene aprovecharse tanto de la energía solar fotovoltaica como de la eólica, en la misma instalación, dado que las condiciones meteoroógicas que las producen suelen ser antagónicas, es decir, cuando hay sol no suele haber viento, y sin embargo, cuando hay viento, no suele hacer sol. De esta forma, nos aseguramos de disponer de electricidad siempre.
La energía eólica ha sido utilizada por el ser humano desde el principio de los tiempos. Era energía eólica lo que utilizaban los antiguos en sus veleros, y también aprovechaban la energía del viento para moler el grano. De hecho, no hace tanto que estos usos se dejaron de lado; coincidió con el comienzo de la Revolución Industrial y la introducción de los combustibles fósiles en ese mundo industrializado. De hecho, incluso durante el siglo XIX se utilizaron paneles solares para calentar agua en California y otros estados norteamericanos a donde no llegaba el suministro de otras fuentes de energía. Pero los paneles solares también se dejaron de lado cuando llegó el petróleo barato, cuyas consecuencias son conocidas por todos.
Pero las primeras crisis de la economía del petróleo, ya en los años 70 del siglo pasado, comenzaron a despertar el interés por las energías que habían sido utilizadas de forma tradicional: la energía solar y la eólica. Es entonces cuando se comienzan a producir de forma más masiva. Por cierto, que uno de los mayores fabricantes de aerogeneradores domésticos (de baja potencia) del mundo, es español. Juan Bornay fabricó en 1970 su primer aerogenerador, a base de piezas de coche y aspas de madera, para poder dotar de electricidad la casa de sus abuelos. Y desde entonces, no ha parado. Hoy en día, es uno de los mayores fabricantes del mundo.
Conviene distinguir entre dos tipos distintos de eólica, que se corresponde con el uso que se le da. La eólica de gran potencia suele corresponderse con aerogeneradores de más de 100 kW de potencia, y suele destinarse a la producción de electricidad para su venta a la compañía eléctrica. Por otro lado, tenemos los aerogeneradores domésticos, que suelen tener unos pocos kW de potencia, y que se utilizan para producir electricidad para viviendas en zonas aisladas o para la producción de electricidad para bombear agua de riego.
En este último uso, estando en España, conviene combinar la energía solar fotovoltaica con la energía eólica, porque son sistemas que se complementan muy bien en el clima español, abundante en sol.
También conviene recordar que no todos los lugares son óptimos para la producción de electricidad eólica. Recientemente, han surgido varios mapas eólicos que pueden ser consultados para analizar si es rentable utilizar aerogeneradores domésticos..
España es una potencia mundial en energía eólica de alta potencia, y disponemos entre nosotros de algunos de los más importantes fabricantes del mundo de aerogeneradores, tanto de alta como de baja potencia, así como alguna de las empresas eléctricas más potentes en la aplicación de eólica para producir electricidad (Iberdrola). También disponemos de un laboratorio de energía eólica que constituye un referente a nivel mundial. Se encuentra situado en Navarra.
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